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LIFE HERMES PROYECTO
Cerco de Almadenejos
Un Piloto para la Remediación de Suelos Contaminados con Mercurio
Cerco de Almadenejos
El Cerco de Almadenejos (CDA), ubicado en el pequeño municipio de Almadenejos, en la región de Ciudad Real, forma parte del distrito minero de Almadén, conocido por ser la mayor mina de mercurio del mundo.
Esta histórica zona, que cuenta con una población de alrededor de 200 habitantes, alberga una antigua planta metalúrgica del siglo XVIII, la cual fue utilizada para la extracción de mercurio.
Desde 1794 hasta 1861, el CDA fue un centro clave para el asado de cinabrio, tanto de Almadén como de Almadenejos, y ahora se encuentra declarado como Bien de Interés Cultural (BIC), lo que la convierte en un valioso patrimonio histórico.
El sitio presenta diferentes niveles de contaminación por mercurio en el suelo, que varían entre 40 mgHg/kg y hasta 15,900 mgHg/kg, superando significativamente los niveles promedio de contaminación en Europa. Esta contaminación genera una fuente continua de emisiones de mercurio en forma de gas, que se dispersan por la atmósfera a través de partículas de polvo que pueden ser transportadas por el viento a distancias variables. Además, el área también es propensa a generar agua contaminada, que puede llegar ocasionalmente a los cauces públicos, contribuyendo aún más a la contaminación del agua, afectando especialmente a la biota acuática.
El reto de abordar esta problemática se ve complicado por el valor histórico y cultural del sitio, lo que impide adoptar medidas drásticas, como la demolición de las ruinas de los hornos y la restauración completa del suelo. Debido a su estatus de protección, es necesario desarrollar una solución innovadora, económica y menos invasiva, que permita mejorar el medio ambiente sin comprometer la conservación del patrimonio cultural.
Para ello, el proyecto LIFE HERMES está implementando un tratamiento de suelos contaminados con mercurio en el CDA, una solución innovadora que se adapta a las características específicas de este sitio. Con una superficie total de 33,306 m², el tratamiento se centrará en los primeros 50 cm de suelo, donde se ha detectado la mayor concentración de mercurio.
El suelo del CDA presenta una textura “franca”, con un alto contenido de arena y porosidad efectiva, lo que favorece la circulación de aire y agua, condiciones ideales para la aplicación de las tecnologías de remediación seleccionadas. Los estudios preliminares realizados en el sitio confirman que la tecnología elegida es adecuada para tratar la contaminación por mercurio en estos suelos, lo que permitirá reducir significativamente los niveles de mercurio y minimizar los riesgos para el medio ambiente y la salud pública.
En resumen, el CDA representa un caso piloto clave para demostrar cómo se puede tratar la contaminación por mercurio en sitios de alto valor cultural, manteniendo un equilibrio entre la preservación del patrimonio y la mejora del entorno natural. Este proyecto tiene el potencial de ofrecer soluciones replicables para otros sitios afectados por la minería histórica en Europa, contribuyendo a la rehabilitación ambiental y al bienestar de las comunidades locales.