Acidosis en Ganado de Engorde/Carne

Un Desafío Silencioso con Grandes Consecuencias para la Salud y el Rendimiento. En los sistemas modernos de feedlot (engorde a corral), las dietas ricas en energía y almidón de rápida fermentación son esenciales para optimizar la ganancia diaria promedio y la eficiencia alimenticia. Sin embargo, estas estrategias nutricionales también aumentan el riesgo de acidosis, particularmente la acidosis ruminal y cecal. Aunque a menudo es subclínica, esta afección puede provocar alteraciones metabólicas, inflamatorias y tisulares significativas, afectando negativamente la salud de los animales, el rendimiento productivo, la calidad de la canal y la rentabilidad económica. 

Acidosis Ruminal: Origen de las Lesiones Ruminales y Deterioro Funcional

La acidosis ruminal ocurre cuando la fermentación rápida de carbohidratos conduce a una acumulación excesiva de ácidos grasos volátiles (AGV) y, en casos más graves, de lactato, lo que resulta en una disminución prolongada del pH ruminal.

Cuando el pH ruminal permanece bajo (por debajo de 5.8) durante períodos prolongados, se desarrollan varias alteraciones estructurales y funcionales, que incluyen: el deterioro del epitelio ruminal, lesiones en las papilas ruminales, desarrollo de hiperqueratinización de la mucosa y menor capacidad de absorción de nutrientes y AGV. Estos cambios comprometen progresivamente la función de barrera del rumen y reducen su capacidad de amortiguación, creando un círculo vicioso que agrava la acidosis. También facilitan la translocación de toxinas, bacterias y mediadores inflamatorios al torrente sanguíneo, contribuyendo al desarrollo de trastornos metabólicos e inflamatorios sistémicos. 

Principales consecuencias observadas: 

  • Reducción del consumo de alimento.
  • Menor eficiencia alimenticia.
  • Malestar crónico e inflamación.
  • Mayor riesgo de ruminitis.

Abscesos Hepáticos: Una Consecuencia Sistémica de la Acidosis

Las lesiones en la mucosa ruminal inducidas por la acidosis, promueven la translocación de bacterias oportunistas, particularmente Fusobacterium necrophorum y Trueperella pyogenes, a través de la pared ruminal hacia la circulación sanguínea. Posteriormente, estas bacterias llegan al hígado, donde pueden inducir la formación de abscesos hepáticos.

Los abscesos hepáticos representan una de las complicaciones sistémicas más comunes de la acidosis ruminal crónica en los sistemas de feedlot. Su prevalencia generalmente aumenta en animales que reciben dietas altamente concentradas con bajos niveles de fibra efectiva. Incluso cuando hablamos de cacos subclínicos, los abscesos hepáticos pueden dar lugar a:

  • Menor rendimiento producctivo.
  • Disminución de la ganancia diaria promedio.
  • Disminución de la eficiencia alimenticia.
  • Pérdidas económicas asociadas con el decomiso parcial o total del hígado en el camal.
  • Un mayor riesgo de complicaciones inflamatorias e infecciosas sistémicas.

 

En casos graves, los abscesos también pueden provocar trombosis, embolia o infecciones secundarias que afectan a otros órganos.

Abscesos Hepáticos: Una Consecuencia Sistémica de la Acidosis

Las lesiones en la mucosa ruminal inducidas por la acidosis, promueven la translocación de bacterias oportunistas, particularmente Fusobacterium necrophorum y Trueperella pyogenes, a través de la pared ruminal hacia la circulación sanguínea. Posteriormente, estas bacterias llegan al hígado, donde pueden inducir la formación de abscesos hepáticos.

Los abscesos hepáticos representan una de las complicaciones sistémicas más comunes de la acidosis ruminal crónica en los sistemas de feedlot. Su prevalencia generalmente aumenta en animales que reciben dietas altamente concentradas con bajos niveles de fibra efectiva. Incluso cuando hablamos de cacos subclínicos, los abscesos hepáticos pueden dar lugar a:

  • Menor rendimiento producctivo.
  • Disminución de la ganancia diaria promedio.
  • Disminución de la eficiencia alimenticia.
  • Pérdidas económicas asociadas con el decomiso parcial o total del hígado en el camal.
  • Un mayor riesgo de complicaciones inflamatorias e infecciosas sistémicas.

 

En casos graves, los abscesos también pueden provocar trombosis, embolia o infecciones secundarias que afectan a otros órganos.

Acidosis Cecal: Inflamación Intestinal y Desvío de Energía.

Cuando grandes cantidades de almidón escapan a la digestión ruminal, llegan al ciego, donde se produce una fermentación excesiva. Debido a que el ciego es particularmente sensible a las disminuciones de pH, esta fermentación intensa promueve rápidamente el desarrollo de lesiones intestinales y trastornos funcionales.

Bajo estas condiciones:

  • La mucosa intestinal se deteriora rápidamente.
  • Aumenta la permeabilidad intestinal.
  • Las endotoxinas bacterianas, particularmente las lipopolisacáridas (LPS), cruzan la barrera intestinal y entran al torrente sanguíneo.

 

Esta situación conduce al desarrollo de una inflamación subclínica crónica. Como consecuencia, una proporción sustancial de nutrientes y energía, que normalmente se dirigiría hacia el crecimiento muscular y el rendimiento productivo, se redirige en su lugar hacia los mecanismos inmunológicos y las respuestas inflamatorias.

La acidosis observada en los sistemas de feedlot no es simplemente un trastorno digestivo transitorio, sino más bien una afección multifactorial capaz de alterar profundamente la fisiología y el rendimiento del animal.

Sus efectos involucran la integridad de la mucosa ruminal, la salud del hígado, la función intestinal y la activación de las respuestas inmunes e inflamatorias. En última instancia, estos trastornos comprometen el rendimiento zootécnico, la calidad de la canal y la rentabilidad económica de los sistemas de producción.

En este contexto, los sistemas de feedlot de alto rendimiento deben equilibrar una alta densidad de energía dietética con el mantenimiento de la estabilidad digestiva y metabólica. Por lo tanto, la prevención de la acidosis se basa en varias medidas complementarias: manejo cuidadoso de la transición dietética, procesamiento adecuado del grano, suministro adecuado de fibra físicamente efectiva, monitoreo del pH ruminal y minimización de las fluctuaciones en el consumo de alimento.

El uso de agentes amortiguadores o alcalinizantes, como el óxido de magnesio (MgO), también puede ayudar a mantener la estabilidad del pH ruminal y limitar los efectos adversos asociados con una fermentación excesiva.

El objetivo final, por lo tanto, no es solo maximizar el crecimiento y la ganancia de peso, sino también preservar de manera sostenible la salud digestiva y metabólica para garantizar una productividad óptima a largo plazo.